fbpx

El Pajarito.es Viernes 30 de abril de 2012.

Tiempo y color en el México de Vidal Coy

Inauguración de la exposición de Vidal Coy en la galería La Aurora. Foto: Jesús Mesa.

Llegó el día, y todo aquel que tiene un interés por México, por Roberto Bolaño o simplemente por algún deje de cultura y arte en Murcia, se acercó a la Galería La Aurora para contemplar las fotografías de José Luis Vidal Coy. Para muchos, como Micah, un visitante de Brooklyn a dos semanas de pisar el Distrito Federal, fue su primer vistazo a la ciudad de los volcanes. Para otros como Luisa Fernanda o Montse, mexicanas lejos de su querido México, fue una mirada llena de nostalgia y recuerdos.

¿Qué fue de García Madero? Vidal Coy lo buscó incansablemente, imagen tras imagen, detrás de cada escena cotidiana. Siguiendo las pistas de Los detectives salvajes, novela que inspiró su búsqueda, este periodista murciano alargó hasta tres meses su estancia en México dando clases en la universidad y buscando al mentado García Madero con una Canon que fue su brújula. Vidal ofrece una imagen limpia tomada desde un ojo de buey imperceptible para los viandantes de una ciudad sin frenos. Contrasta la sensación de que el tiempo del fotógrafo pasa más lento que el tiempo de la ciudad, siempre en movimiento vertiginoso.

En su mirada ralentizada, Vidal Coy se permite ofrecernos un juego de colores demostrando que a veces son ellos mismos los que nos ofrecen el análisis de la realidad. A través de un mismo color, dos o más elementos de una imagen se confabulan en primer plano para mostrarnos una relación a veces triste y a veces chistosa, pero nunca indiferente.

Solo en la novela pudo Vidal encontrar a García Madero: "Al final, muy al final pero no demasiado, el aspirante a realvisceralista reapareció en las últimas páginas de Bolaño". Resulta que no estaba en la selva de cemento sino en el desierto norteño donde solo los más desarraigados se atreven a perderse. A José Luis no le queda otra que continuar su búsqueda en el desierto de Sonora, que es el infierno según Bolaño. Esperaremos con paciencia más miradas suyas.

Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
Más información De acuerdo