La silla, el vaso y la memoria. La Verdad. Viernes 24 de septiembre de 2010. - galerialaaurora

La Verdad. Viernes 24 de septiembre de 2010.
La silla, el vaso y la memoria

«Trabajo un tema como si fuera una película», dice el artista que expone 'Contra tiempos' en La Aurora

alfonso albacete

El artista Alfonso Albacete, ayer en la galería La Aurora, durante la entrevista. :: EDU BOTELLA/AGM

LA EXPOSICIÓN
Quién: Alfonso Albacete.
Qué: 'Contra tiempos'.
Cuándo: Hasta el 25 de noviembre. Horario: De lunes a viernes (de 10 a 13.30 h. y de 17 a 21 h.); sábados (de 18.30 a 21 h.).
Dónde: Galería La Aurora. Plaza de la Aurora, 7. Murcia.

«Esta es mi serie más levantina», dice sobre la obra, basada en sus recuerdos de infancia y adolescencia en su casa de La Alberca
El creador prepara ahora una serie sobre el mar que presentará en primavera en Marlborough

PEPA GARCÍA | MURCIA. El pintor Alfonso Albacete (Antequera, 1950), murciano de adopción, aprovecha cualquier ocasión, «por nimia que sea», para marcar en su calendario una fecha en la que regresar a Murcia -«si no, pasan los meses sin que venga»-. Llevaba cuatro años sin exponer aquí -la última vez lo hizo casi al alimón en la sala Verónicas y en La Aurora-, la ciudad en la que vivió su infancia y adolescencia y de la que se fue a los 17 años con su vocación bien definida y los cimientos de su oficio en la maleta. «Mi madre pintaba y los útiles de pintura estuvieron siempre al alcance de mi mano, además tenía de vecinos a Elisa Séiquer, Gómez Cano y Juan Bonafé, que me hizo una prueba y con diez años me aceptó como alumno», recuerda el artista murciano.

Ahora nos resarce de esa ausencia escarbando de la memoria: en los paisajes floridos de su infancia en La Alberca, en la silla y el vaso con los que de niño tenía que acudir a la escuela de doña Carmen, «una granja reconvertida»..., para traerlos a un espacio atemporal o para darles la condición de urbanitas.

-Y, ¿por qué todas sus sillas están calzadas?
-Mi padre era ingeniero de la seda y las patas de las mesas sobre las que estaban los gusanos se metían en vasos con agua, para que las hormigas no se los comieran. En la obra es un elemento de protección.

'Contra tiempos', la exposición que ayer inauguró en la galería La Aurora y que se podrá visitar hasta el 25 de noviembre, para el reloj y se acerca a las emociones de aquellos tiempos en los que Murcia bullía de arte, en los que en La Alberca de calles de tierra predominaba la naturaleza. «'Contra tiempos' detiene el tiempo para eliminar la angustia de su paso; recupera los paisajes del pasado y los plantea en un tiempo común, atemporalizándolos; y los elementos vegetales funcionan como calendario -comenta refiriéndose a los frutales en flor-. Lo vegetal, una constante en mi obra, tiene que ver con mi infancia en el huerto de la casa de mis padres de La Alberca», observa Albacete, entusiasmado con que esta serie de pinturas se exponga aquí, «la más levantina de mi obra».

Esta muestra es «el tiempo pasado reconstruido en la memoria», porque por algo la pintura para Albacete es un instrumento que hace visibles los mecanismos mentales y sensoriales de construcción de la memoria. Una bella, colorida y sugerente memoria en la que este artista no renuncia a los planteamientos técnicos de su pintura «de una resolución dificultosísima», porque «para mí la pintura tiene varios niveles de ejecución y lectura: uno visual (color, composición,...); otro de contenidos (formas simbólicas y narrativa del cuadro); y un tercero de investigación de la pintura sobre la misma pintura (procesos, formas de pintar...)». Por eso Alfonso Albacete no renuncia en su obra, por muy figurativa que sea, a la abstracción, al expresionismo o incluso a los elementos constructivistas. «Trabajo un tema como una película; no me importa cambiar la técnica, el estilo, los colores ni los soportes; trato de buscar los elementos idóneos para contarlo todo. La memoria funciona de una forma muy curiosa, de manera que una mancha de color -que pueblan como píxeles, pantones o simples pinceladas todas sus obras- revierte mentalmente a una planta o una hierba y se pone en marcha la máquina. Al final trabajas como un autómata y parece que el cuadro se construye solo».

La sombra de la melancolía
Aunque la atemporalidad en la que Alfonso Albacete se mueve trata de eliminar la angustia del recuerdo del tiempo pasado, el artista reconoce que «al trabajar con la memoria, la melancolía siempre aparece». Una melancolía que simboliza con la piedra poligonal del grabado 'Melancolía' de Durero. Pero no se queda en el lienzo porque ahora Albacete se ha encontrado con «una Murcia más aburrida y seria, en el mal sentido de la palabra», pero cada vez que hace una escapada hasta aquí cumple «con mis rituales: suelo dar una vuelta por La Alberca para ver cómo están los árboles, que son los que marcan la diferencia; ir a la plaza de las Flores y comer en Los Toneles salchichas y sesos a la plancha, y a veces entro por una puerta de la Catedral y salgo por la otra... Por recuperar un poco el ambiente que viví». Algo que hará hasta el domingo y «quizá cuando se clausure la exposición vuelva; otra excusa para la escapada».

Ahora, su estudio ya no huele a azahar sino a algas, y en él se respira la salina brisa del mar, sensaciones que revive para la exposición que ofrecerá en primavera en Marlborough.

-Y su viaje a Mali y Burkina Faso, ¿cuándo entrará en sus lienzos?
-Yo tardo tres o cuatro años desde que veo una imagen hasta que sé lo que quiero de ella.

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