fbpx

La Verdad. Viernes 21 de mayo de 2010.

'Sólo damas': Con sangre de Botticelli
El fotógrafo Mariano Vargas expone sus elegantes desnudos en La Aurora

vargas_la_verdad

'Dos mujeres jóvenes jugando', de Mariano Vargas.

LA EXPOSICIÓN
Quién. Mariano Vargas (Algeciras, 1964).
Qué. 'Soltanto Madonne' -'Sólo mujeres'-.
Dónde. Galería La Aurora. Plaza de la Aurora, 7. Murcia.
Cuándo: Hasta finales de junio.
Cuánto: Las fotografías de mayor tamaño cuestan 4.500 e y las pequeñas, 2.200 e.

PEPA GARCÍA | MURCIA. Mariano Vargas (Algeciras, 1964) fue cocinero antes que fraile. «Empecé como pintor y utilizaba la fotografía para pintar». Pero pronto descubrió que lo suyo era la fotografía, aún así no renunció a sus dotes pictóricas ya que, como asegura, «trabajo como un pintor, enfrentándome a un lienzo en blanco. Primero aboceto mucho y recurro a mi memoria», cuenta para explicar el proceso por el que nace cada uno de sus magníficos y sorprendentes retratos.

Desde ayer, expone en la murciana galería La Aurora parte de las obras que integran su colección 'Soltanto Madonne' ('Sólo mujeres'), una serie de retratos de damas renacentistas actualizadas; bellísimas composiciones en las que el desnudo se convierte en un ingrediente más; trabajadas puestas en escena que, tras una cuidada elaboración técnica y una postproducción para sublimar la gama cromática, ofrecen al espectador un resultado impactante. Un resultado con el que Mariano Vargas quiere rendir «un homenaje a mi niñez, trayéndola al presente», explica. «Me crié en una familia con muchos libros de arte de gran formato. Con 7 u 8 años me colaba a escondidas en la biblioteca de mi abuelo para visionar las imágenes de esos libros. Así como mis hermanos tenían sangre de Spiderman, yo era un niño con sangre de Leonardo y Botticelli». En su retina guardaba impresa la imagen de los retratos de esas damas de pieles blanquísima y llenas de pudor.

Renacimiento con ironía
Unas bellas estampas que Vargas recrea y actualiza sin ningún pudor, para eso la ironía y el humor se convierten en elementos imprescindibles de sus obras. «Soy un fiel seguidor de la máxima 'Procura vivir tiempos interesantes'», dice, y aprovecha la libertad de experimentar de la que se disfruta hoy para «en lugar de convertir a las mujeres de hoy en madonas del pasado, transformar a las madonas renacentistas y a las damas románticas en mujeres de hoy», explica. Por eso, junto a un vestuario propio de hace cinco o seis siglos, Vargas adorna a sus bellas modelos con radiocassetes y cintas; las pone a jugar a la 'play' ante un televisor; las retrata concentradas en los juegos de la PSP o recrea a una Salomé que sirve en bandeja la cabeza de Darth Vader.

Considerado uno de los cien mejores fotógrafos eróticos del mundo, asegura que lo acepta, pero que ve el erotismo como «una forma de mostrarnos o expresarnos, dándole cabida de una forma muy respetuosa, que parte del más grande respeto hacia la mujer. El erotismo de mi trabajo no tiene conexión con el sexo, sino con la autoestima de la mujer», considera y añade que «mi fotografía nace de la emoción». La emoción que le produce admirar la belleza de una mujer que le sale al paso en una calle, en un café o en un parque. «No suelo trabajar con modelos profesionales, salvo que busque algo muy específico, como un cuello de cisne... Me dejo llevar por la belleza de mujeres que encuentro y les pregunto si quieren posar», cuenta. Y, lo sorprendente es que «un 90% de las mujeres a las que se lo propongo se ofrecen a posar. No tenemos que olvidar que sentirse bella es algo que atrae a la mujer y con mis retratos yo trato de sublimar esa belleza y llevarla a la grandeza».

Sin duda, Mariano Vargas lo consigue, no tienen más que asomarse a la galería La Aurora para comprobarlo con sus propios ojos.

Las cookies facilitan la prestación de nuestros servicios. Al utilizar nuestros servicios, usted acepta que utilizamos cookies.
Más información De acuerdo