Las mil y una caras del melón. La Verdad. Viernes 17 de julio de 2009. - galerialaaurora

La Verdad. Viernes 17 de julio de 2009.

Las mil y una caras del melón

La galería de arte La Aurora organiza una fiesta para

pintar fruta y despedir 'la temporada de la crisis'

Melones y melones pintados. / RAFA FRANCÉS/AGM 

G.D | MURCIA Fin de temporada, tiempo de cosecha o de mirar al barbecho y esperar tiempos mejores. Fiesta en la galería La Aurora con un auténtico melonar, cerveza y pintura (no tóxica y no contaminante). Un melón, una obra efímera. Ojos, boca, rasguños guerreros, narices, zetapecejas, dientes feroces y miradas de asombro. Algo tribal y lúdico. Los artistas siempre son un poco tribales. Allí estaban, entre otros, de la tribu de los plásticos, Ángel Haro, Dora Catarineu y Nicolás de Maya.

Los melones (una auténtica y hermosa montaña de melones) los ponía la empresa Jap-Green, de Torre Pacheco, especializada en producir melones de máxima calidad, la cerveza era cortesía de Estrella de Levante, el ideólogo de la melonpainting era José Fermín Serrano, director de La Aurora (Murcia). Cada uno agarraba un melón, lo retoqueteaba con cara de saber qué hay que hacer con un melón para descubir sus bondades internas, lo pintaba, se fotografiaba con él y se lo llevaba a casa.

Ya se sabe que a melón bueno y maduro, todos le huelen el culo.

¡Qué de cosas esconde un melón¡ Con sus refranes agromachistas y su alegría ovalada. Cara de cucurbitácea. Así que un melón puede esconder una calavera, besos, un obús de la Segunda Guerra Mundial, letras, monstruos diversos y de diversa catadura, un huevo de Pascua, banderas tricolores, guerreros zulúes, barcos, piratas con parche en el ojo... Un melón puede tener pecas, manos, chorretones azules, rictus picassiano, pestañas de cabaretera, extraños injertos de color, ser sanferminero, estar despeinado o convertirse en una escultura similar a la representación de algo parecido a un átomo (cosas de Ángel Haro). Y puede, claro, tener piel de sapo y corazón de melón.

Mucha gente, mucho calor y muchos melones. Entre melones y rodeado de las desgarradoras e inquietantes fotografías de Roger Ballen -se pueden ver hasta el 20 de septiembre-, estaban el coleccionista e insaciable curioso José López Albaladejo Larry, el dibujante Alejandro Galindo, el concejal de Urbanismo Fernando Berberena, el coleccionista y restaurador Pedro Morales, el pintor y ex director territorial de la CAM José Manuel Fernández Melero, el coleccionista Gregorio García Madrid, las galeristas Angie Meca (Detrás del Rollo), María Ángeles Sánchez (Art Nueve) y Elena Virgili (La Ribera) y amantes - niños y grandes- del melón y del arte. ¡Quién dijo que por la noche el melón mata! ¡Burfff!

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