JEAN LOUIS BLONDEAU: "Man On Wire" - galerialaaurora

El 7 de agosto de 1.974 pudo verse en Nueva York un espectáculo memorable. Un joven francés llamado Philippe Petit, ayudado por sus más próximos colaboradores y amigos, había tendido un cable entre las Torres Gemelas para, a más de 400 metros de altura, cruzarlo haciendo ejercicios de funambulismo.

Este acto, calificado como el crimen artístico del siglo XX, dio la vuelta al mundo. Pero ¿qué motivó a Petit y a sus colaboradores a realizar esta aparente locura?. La respuesta a esta pregunta tiene que ver más con la actitud ante la vida de cada uno. Ese día de 1.974, al levantar la vista en la ciudad más importante del mundo, se pudo contemplar en su cielo la respuesta a todos los sueños.

Para algunos fue una locura, un riesgo, un sinsentido. Para otros fue una obra de arte, una llamada de atención un acto salvaje, chocante, fuera de lugar y terriblemente sentimental. Para sus autores, fue la culminación de un sueño. Uno por el que merecía la pena vivir y luchar y tal vez, si hubiera sido necesario, morir. Para Petit, aún hoy apasionado con su experiencia, la vida no tiene sentido si no se vive para alcanzar los sueños. O mejor aún, el único sentido de la vida es alcanzarlos. ¿Cómo vivir el día a día, enclaustrado en el sinsentido, en la mediocre monotoníaa, sabiendo que con cada segundo que pasa esas ilusiones se hacen cada vez más distantes? ¿Más improbables?. La película Man on Wire, dirigida por James Marsh, y ganadora de un Oscar al mejor largometraje documental, narra la historia de Petit y sus colaboradores, pero no va sólo de un hombre que camina por un cable. Mano n Wire, aunque suene exagerado, habla del sentido de la vida. De intentar dejar una marca no ya tanto en los demás, sino en uno mismo. De alcanzar una plenitud personal aunque sea arriesgándolo todo. Y como dice Petit, de vivir cada día como un desafío. De vivir cada día en la cuerda floja y saber que el riesgo merece la pena.

El Festival Punto Aparte inaugura la primera exposición en España de Jean Louis Blondeau, fotógrafo, amigo y fiel colaborador de Philippe Petit durante más de cuarenta años. Jean Louis era el encargado de documentar las peripecias y acciones del grupo que Petit lideraba, desde su acción en la Catedral de Notre Dame, el Teatro de Sydney, o el ya histórico pasea por las nubes de Petit atravesando un cable entre las desaparecidas Torres Gemelas de Nueva York.

18 fotografías, que se convierten en documento, en testigo para la historia, en uno de los acontecimientos más increíbles de todos los tiempos, un maravilloso y genial acto de locura, que sirve de estímulo y ejemplo a este festival que en su edición 2009 tiene por título “Bendita locura”.

Desgraciadamente, durante la producción de la película y la promoción de la misma, la relación entre Philippe Petit y Jean Louis Blondeau se rompió para siempre, el cable, de acero, que sustentaba su relación y complicidad, y que fue testigo de un encuentro memorable, se quebró lanzando su amistad al abismo.


25 Mayo / 16 Junio

Festival

Punto Aparte

Bendita locura

Galería La Aurora

Plaza de la Aurora, 7 – 30001 Murcia

Tlfono: 0034 968 23 48 65 – Fax: 0034 968 24 41 52

http://www.galerialaaurora.com

La exposición en la prensa:

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